Preguntas
Lo que suelen preguntar
¿Qué diferencia hay de verdad entre Normal y Premium?
Quién monta tu menú de partida. En Normal lo genera el programa con tus respuestas:
respeta tus alergias, lo que no te gusta, tus horarios y tu objetivo, y sale bien la
mayoría de las veces. En Premium me leo tu cuestionario entero y lo monto yo desde cero.
Lo que no cambia es que yo los reviso todos. También los de Normal, uno por uno,
antes de que salgan. Un programa acierta con los números y a veces suelta cosas que no se
sostienen: un pomelo con cecina a media mañana, por decir una de verdad. Eso lo quito yo
antes de que llegue a tu pantalla, estés en el plan que estés.
Premium es para cuando tu caso tiene esquinas —turnos de noche, muchos viajes, comer
fuera cinco días a la semana, cocinar para una familia entera, o simplemente que llevas
años intentándolo— y hace falta que lo piense una persona desde el principio, no que lo
corrija al final.
Lo que Premium no es: una vía para entrar si tienes una enfermedad o una
medicación que dependa de las comidas. Eso no se arregla pagando más, se arregla yendo
a quien corresponde.
¿Puedo cambiarme de plan o cancelar?
Cuando quieras, desde tu cuenta, sin llamar a nadie. Si cancelas, sigues teniendo tus
datos y puedes descargártelos. Durante los 14 primeros días puedes desistir y se te
devuelve lo que corresponda; pasado ese plazo, el mes empezado no se devuelve, pero no se
renueva. Está todo en las condiciones.
¿Y si el menú no me gusta?
En Premium se cambia: para eso está el WhatsApp, y los ajustes cada dos semanas
son exactamente eso. En Normal puedes volver al cuestionario, corregir lo que no dijiste
bien la primera vez, y el siguiente menú sale distinto. Casi siempre es eso: alguien que
puso «me gustan las verduras» siendo mentira.
¿Esto es una consulta de nutrición?
Minuyo es un servicio de educación alimentaria y planificación de menús para
personas sanas. No es una consulta de nutrición clínica ni un servicio sanitario, y
no lo va a ser: para eso están los dietistas-nutricionistas colegiados y los médicos, y
a ellos te mando cuando toca.
Lo que sí hago es lo que dice esta página: leer lo que cuentas, montarte un menú que
encaje con tu vida y estar al otro lado cuando algo no funciona.
¿Cuándo me llega el menú?
Los menús salen dos veces por semana, y el día depende de cuándo llegue tu
cuestionario. Si lo mandas de lunes a miércoles, tu menú sale el viernes.
Si lo mandas de jueves a domingo, sale el martes.
Van en tandas porque los menús se montan uno a uno, leyendo lo que has escrito.
Prefiero decirte el día exacto que prometerte «enseguida» y que te pases la semana
mirando el móvil.
¿Cómo es la atención de Premium?
Por WhatsApp, y solo con mensajes escritos o audios: escribes o mandas
un audio cuando te surge la duda y te contesto igual, por escrito o en audio.
No hay llamadas de ningún tipo: ni llamadas de WhatsApp, ni videollamadas, ni
llamadas de teléfono. Las llamadas no se cogen nunca. Si se repiten después de un aviso,
se puede dar de baja la suscripción, como explican las
condiciones.
Tú escribes a la hora que te venga bien, incluso de madrugada. Yo contesto en mi
horario, y el compromiso es hacerlo antes de 48 h laborables. Si me escribes el
viernes por la tarde, tienes respuesta el martes como muy tarde.
No es una línea abierta las 24 horas ni sirve para una urgencia: para eso está tu
médico, y el 112 si es grave.
Cocino para toda la familia, ¿me sirve?
Es justo para lo que mejor funciona. En el cuestionario dices para cuánta gente
cocinas y si hay niños en casa, y te llega la lista de la compra ya sumada para
todos. Las cantidades de cada plato van por persona, para que sepas lo que lleva
cada plato: solo hay que multiplicar por los que sois.
Una cosa importante y la digo clara: el cliente eres tú. El menú está pensado
para tu casa y para lo que se cocina en ella, pero no es una pauta para nadie más, y
menos para los niños. La alimentación de un menor la lleva su pediatra. Lo que hago es
resolverte la logística de la comida de casa, no tratar a tu familia.
¿Tengo que pesarme?
No. El peso y la altura se preguntan una sola vez, en el cuestionario, y solo
para saber si te puedo atender. Después no se vuelven a pedir y no se usan para el menú.
No hay báscula en el diario, ni informes de evolución, ni gráficas de kilos, porque eso
es seguimiento clínico y no es lo que hago. Lo que sí verás son tus hábitos —cuántos días
has cocinado, cuánta agua bebes, cuándo te entra hambre—, que es de donde salen los
cambios del menú.
Solo quiero organizarme. ¿Encajo?
Sí: para eso está Minuyo. La mayoría de la gente llega para dejar de improvisar a las
ocho de la tarde, comprar mejor, tirar menos comida y no cenar otra vez lo mismo.
En el cuestionario eliges tu objetivo entre cosas como organizarte las comidas, dejar
de improvisar la cena o comprar mejor y tirar menos, sin poner ninguna cifra. El menú sale
igual de ajustado.
¿Tengo que pesar la comida?
No, salvo que quieras. En el cuestionario eliges si prefieres gramos o medidas caseras
(«una cucharada», «un filete mediano», «un puñado») y el menú te llega así. Las
cantidades de cada plato van por persona, y la lista de la compra, ya sumada para todos
los que coméis.
¿Qué horario tienes?
Lo tienes siempre a la vista en el perfil de WhatsApp de Minuyo, que es donde lo
mantengo al día. Tú escribes cuando quieras, y lo que no cambia es el compromiso: te
contesto antes de 48 h laborables.
¿Qué son los puntos?
Lo que apuntas en la app da medallas: apuntar la semana entera, hacer las cenas como
venían, tachar lo de tu agenda… Nunca nada del peso ni del cuerpo. Las medallas dan
puntos: 10 las semanales, 25 las mensuales y 20 las que se consiguen una vez. Y
traer a alguien que se queda en un plan de pago, 100.
Con 250 puntos tienes un 15 % de descuento en tu siguiente mensualidad,
como mucho una vez al mes. En el plan gratis se van guardando para cuando te pases a uno
de pago. Caducan a los tres meses y no se cambian por dinero. Lo tienes todo en las
condiciones.
¿Qué pasa con mis datos?
Lo que cuentas de tu salud es de categoría especial y se trata como tal: solo se usa
para prepararte el menú y para ir ajustándolo, no se vende ni se cede a nadie, y lo
borro cuando lo pidas.
En tu cuenta tienes dos botones que no tienen letra pequeña: descargar todo lo tuyo y
borrarlo todo. Están en los tres planes, también en el gratis.
¿Quién hay detrás de la comunidad?
Se lee entera. Hay normas fijadas arriba del todo y se aplican: aquí nadie le pauta
nada a nadie, no se publican pesos ni calorías objetivo como consejo, y las dietas
milagro se borran sin avisar. Es una comunidad de gente en lo mismo, no un consultorio.
¿Puedo usarlo si soy menor de edad o estoy embarazada?
No. Esos dos casos necesitan seguimiento sanitario y yo no lo soy. Lo mismo si tienes
una enfermedad diagnosticada: tu alimentación la tiene que llevar tu médico o un
dietista-nutricionista colegiado.
Con la medicación hay matiz: tomar pastillas no te deja fuera. Lo que te deja
fuera es que esa medicación tenga que ver con lo que comes o con cuándo lo comes. Si no
lo sabes, pregúntaselo a tu médico o a tu farmacéutico: te lo contestan sin cita.
El cuestionario lo detecta antes de que pagues nada y te dice adónde ir. No es que se
complique: es que no es mi terreno y no voy a fingir que lo es.